Ficha de la receta
- Raciones: 8
- Preparación: 4 minutos
- Cocción: 6 minutos
- Lista en: 10 minutos
- Calorías por ración: 157 kcal
Sencilla, rápida y con textura cremosa: esta crema de queso se hace con tres ingredientes y cumple en cualquier reunión. La preparo cuando quiero algo reconfortante, versátil y sin ingredientes industriales.
Queso Dip casero en 10 minutos
Ingredientes
Los ingredientes son mínimos y fáciles de encontrar; funcionan juntos para lograr una textura suave y un sabor pronunciado a cheddar.
- 1 taza de half and half
- 1 cucharada de Argo Corn Starch (maicena)
- 8 oz (aprox. 225 g) de queso cheddar medio, rallado*
Uso la maicena para evitar tener que hacer un roux con mantequilla y harina; acelera el proceso y mantiene la salsa sedosa.
*No uses queso rallado en bolsa; llevan antiaglomerante que afecta la textura. Mi consejo: compra el bloque y rállalo en el momento.
Preparación — pasos claros y numerados
La técnica es directa, pero exige atención durante la cocción para evitar grumos y conseguir un fundido homogéneo.
- En una cacerola de tamaño medio, bate la half and half con la maicena hasta que no queden grumos.
- Lleva a ebullición ligera a fuego medio-alto, removiendo constantemente. Reduce el fuego y deja hervir a fuego lento 30 segundos, sin dejar de mover.
- Retira del fuego e incorpora inmediatamente el queso rallado. Vuelve a fuego bajo y remueve hasta que el queso esté completamente fundido y la mezcla homogénea.
Sirve caliente con totopos (tortilla chips) o el acompañamiento que prefieras. Disfrútalo recién hecho: la textura es óptima tibia.
Como guía práctica: si la salsa está demasiado líquida al principio, espérala unos minutos; espesará al enfriar. Si necesitas más espesor, ajusta la proporción de queso o reduce ligeramente la cantidad de half and half en la próxima tanda.
Consejos, variantes y conservación
He preparado esta receta en muchas ocasiones y estos son los detalles que marcan la diferencia entre un buen dip y uno excelente.
Consejos de técnica: ralla el queso finamente para que se funda con rapidez y de manera uniforme. Remueve sin pausa mientras calientas para evitar que el queso se separe o quede grumoso.
Variantes para adaptar el sabor: añade jalapeños o chiles verdes picados para un punto picante; incorpora tomate en cubitos o una lata de tomate y chile si quieres más acidez; un toque de cilantro fresco al final aporta frescura. Para una versión más cremosa, mezcla una cucharada de queso crema al fundir el cheddar.
Si prefieres proteína, saltea carne picada y añádela al dip; las cebollas finas o cebolleta por encima funcionan como aderezo crujiente y sabroso.
Conservación: esta salsa no reacciona bien al recalentado —pierde parte de su textura cremosa— así que ajusta las cantidades a la ocasión. Si queda, guárdala en un recipiente hermético en el frigorífico hasta 48 horas y reconsidérala para usar fría sobre platos horneados o como relleno, en lugar de recalentarla para dip.
Información nutricional
Valores por ración, estimados según la receta base. Útiles para planificar porciones y equilibrar la comida.
| Concepto | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 157 |
| Calorías procedentes de grasa | 108 |
| Grasa total | 12 g (18%) |
| Grasa saturada | 8 g (50%) |
| Colesterol | 40 mg (13%) |
| Sodio | 188 mg (8%) |
| Potasio | 67 mg (2%) |
| Hidratos de carbono | 2 g (1%) |
| Proteínas | 7 g (14%) |
| Vitamina A | 390 IU (8%) |
| Vitamina C | 0.2 mg (0%) |
| Calcio | 236 mg (24%) |
| Hierro | 0.2 mg (1%) |
*Los porcentajes de valor diario están basados en una dieta de 2000 calorías y son estimaciones.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar otro tipo de queso?
Sí. Funciona con cualquier queso en bloque que funda bien: cheddar, Monterey Jack o incluso un queso suizo suave. Cada variedad aportará un perfil distinto de sabor; el cheddar medio ofrece un equilibrio clásico entre sabor y fundido.
Mi recomendación: evita quesos muy secos o curados que no se funden fácilmente. Si buscas más suavidad, incorpora una pequeña porción de queso crema.
¿Puedo usar queso rallado de bolsa?
No lo recomiendo. Los quesos rallados comerciales suelen llevar antiaglomerantes (maicena o similares) que impiden que el queso se funda de forma uniforme y pueden dejar una textura granulosa.
La solución más sencilla: compra el bloque y rállalo tú mismo; merece la pena en textura y sabor.
¿Con qué servirlo?
Los totopos son la elección clásica, pero la salsa va bien con pretzels, manzana en rodajas o verduras crudas. También funciona como acompañamiento caliente para nachos caseros o para coronar platos al horno.
Prueba combinaciones: un pico de chile y cebolla picada por encima elevan el conjunto y aportan contraste de texturas.
¿Se puede hacer más picante?
Claro. Añade jalapeños picados, chiles verdes o una pizca de cayena durante el calentado. Si prefieres control total, añade el picante por separado para que cada comensal lo ajuste a su gusto.
Como nota práctica: incorpora ingredientes con agua (tomate, chiles en conserva) con moderación para no alterar demasiado la textura.







