
El formulario W-2 registra los salarios pagados a un empleado durante el año natural anterior y las retenciones aplicadas a esos salarios. Lo utilizo como referencia básica para entender qué aparece en la declaración de un trabajador y qué exige la administración para el cruce de datos entre empleadores, trabajadores y organismos de la Seguridad Social.
Resumen clave
A continuación resumo las ideas esenciales que conviene tener claras antes de preparar o revisar un W-2. Las enumero y explico brevemente para que sirvan de guía de consulta rápida.
- Objeto: documentar salarios, retenciones y ciertos beneficios del año natural.
- Destinatarios: empleado (copias B, C, 1 y 2) y administración competente (copia A).
- Plazo: la entrega a empleados y la presentación a la autoridad se realizan a finales de enero, habitualmente el 31; si ese día es festivo o fin de semana, se traslada al siguiente día hábil.
- Partes importantes: casillas para salario bruto, retenciones, bases de Seguridad Social y Medicare, e información estatal/local.
- Correcciones: existen formularios de modificación cuando hay errores en las cifras o en datos identificativos.
En mi experiencia, tener estos cinco puntos presentes reduce las comprobaciones de última hora y disminuye el riesgo de sanciones por errores formales. Además, he observado que las empresas que organizan la información trimestralmente y revisan las partidas de beneficios y casillas especiales (por ejemplo Box 12 o Box 14) llegan con menos discrepancias al cierre anual.
Explico con detalle más abajo cómo se reflejan las distintas cifras y qué pasos prácticos conviene seguir para completar el formulario correctamente. Mantendré un enfoque operativo, orientado a pymes y hogares con empleados, con ejemplos numéricos simples para clarificar los cálculos.
Qué contiene el formulario W-2 y cuándo se entrega
El W-2 recoge varias categorías de información. En el núcleo están las remuneraciones que constituyen el salario sujeto a impuesto y las retenciones practicadas a lo largo del año. Hay, además, casillas específicas para distinguir salarios sujetos a la Seguridad Social y a Medicare, y espacios para consignar beneficios y deducciones que afectan a la base de cotización o a la tributación del trabajador.
Yo distingo internamente tres bloques en cada formulario: (1) datos del empleador y del empleado; (2) cifras agregadas de salarios y retenciones; (3) información suplementaria y estatal/local. Esa separación ayuda a validar datos: primero la identidad y códigos fiscales, luego los totales salariales y, por último, los ajustes y notas explicativas en casillas especiales.
Respecto a los plazos, la norma general exige que las copias destinadas al trabajador se entreguen a finales de enero del año siguiente al periodo salarial. La copia que se envía a la autoridad competente suele tener el mismo vencimiento. Si el último día cae en fin de semana o festivo, el plazo suele trasladarse al siguiente día hábil. En la práctica, recomiendo planificar envíos internos a principios de enero para dejar margen de revisión por parte del personal.
Contenido detallado del formulario
Las casillas principales incluyen, entre otras, el salario bruto sujeto a impuesto, la retención de impuesto sobre la renta y las bases sujetas a la Seguridad Social y a Medicare. No todas las cantidades coinciden entre sí porque existen remuneraciones que se excluyen de algunas bases; por ejemplo, ciertos reembolsos o ingresos exentos pueden quedar fuera de la base de la Seguridad Social.
Además, el formulario contempla espacios para informes adicionales: contribuciones a planes de pensiones, importes no sujetos, o elementos a declarar en Box 12 y Box 14. Estas casillas permiten recoger hasta cuatro tipos en Box 12 y un campo de texto libre en Box 14 para explicar deducciones o ajustes particulares.
En mi experiencia, las discrepancias más frecuentes surgen por no separar correctamente las partidas: confundir salario bruto con base sujeta a la Seguridad Social, o no consignar aportaciones voluntarias en las casillas específicas. Revisar el libro de salarios año a año facilita identificar estos saltos y justificar las diferencias.
Plazos y destinatarios: práctica operativa
La entrega al trabajador y la presentación ante la administración deben coordinarse. Mi recomendación es emitir las copias para empleados con suficiente antelación para que puedan comprobar y devolver observaciones antes del cierre administrativo. Si existe corrección, hay procedimientos específicos para remitir un formulario corregido.
Para empresas pequeñas, planificar un calendario interno —por ejemplo revisiones a la semana 2 y envío a la semana 3 de enero— reduce la carga final y facilita la corrección de errores sin recurrir a formularios de modificación masiva. En organizaciones con muchos empleados conviene usar un control numérico interno por lote.
Cuando los datos cruzan con registros estatales o locales, es habitual que las casillas de estado y localidad permitan consignar dos jurisdicciones. Si un trabajador ha prestado servicios en más de dos estados o localidades, es necesario emitir documentos adicionales para reflejar la información completa.
Por qué revisar antes de finalizar enero
Revisar con antelación minimiza problemas posteriores con conciliaciones entre la empresa, el trabajador y la administración. He visto casos en los que errores en códigos fiscales o en cantidades de Box 3 y Box 5 generan solicitudes de rectificación que consumen tiempo administrativo y pueden derivar en multas formales.
Un control básico recomendable consiste en comparar el total anual pagado en la nómina contra Box 1 del W-2, verificar que las retenciones acumuladas coincidan con los registros de pagos y comprobar las casillas de beneficios que alteran las bases de cotización. Esto detecta divergencias por percepciones extraordinarias o por ajustes retroactivos.
Si detecta discrepancias tras la entrega, existe un procedimiento de corrección. En mi práctica, cuanto antes se detecta y corrige un error, menor será la fricción para el trabajador y la entidad recaudadora, y más fácil resulta documentar las causas del ajuste.
Cómo preparar el W-2: pasos prácticos para pymes y hogares con empleados
El proceso de preparación se apoya en una única fuente: el registro de nómina que contiene los totales acumulados año a año. Yo organizo la preparación en tres fases: recopilación de datos, cálculo y verificación, y distribución/presentación. Mantener esa secuencia evita rehacer tareas y facilita la auditoría interna.
Primero, asegúrese de disponer de los identificadores fiscales correctos del empleador y del empleado, incluyendo cualquier número estatal necesario. Segundo, agregue las nóminas del periodo y extraiga totales por empleado: salarios brutos, retenciones de impuesto, aportaciones a la Seguridad Social y a Medicare, y ajustes por beneficios. Tercero, rellene las casillas específicas y realice una verificación cruzada con el libro de nómina.
En las pymes, habitualmente gestiono este proceso con una hoja de control donde se suman las liquidaciones trimestrales para obtener los importes anuales. Yo suelo introducir un control de versión y un número interno por formulario para poder trazar cualquier corrección posterior sin confundir registros.
Recopilar la información necesaria
Empiece por reunir los registros de nómina: pagos brutos por periodo, retenciones practicadas y conceptos de beneficios. También incluya las aportaciones del empleado a planes de pensiones y cualquier importe que deba informarse en Box 12 o Box 14. Si falta algún dato identificativo, obténgalo antes de completar el formulario.
En mi experiencia, la ausencia de un número fiscal del trabajador o de la identificación estatal es la causa más habitual de correcciones posteriores. Por eso, recomiendo verificar todos los DNIs o números fiscales y las direcciones antes de continuar con el volcado de cifras.
Si la empresa utiliza un servicio de nóminas o software, genere los informess de totales anuales y utilice esos sumarios como fuente primaria; si no, consolide los periodos manualmente asegurando que no hay duplicidades ni periodos omitidos.
Completar las casillas relevantes y verificar cálculos
Al completar las casillas principales, compare: salario bruto total vs Box 1; retenciones acumuladas vs Box 2; bases de Seguridad Social vs Box 3; y bases de Medicare vs Box 5. Tenga presente que las cifras pueden diferir porque algunas remuneraciones no están sujetas a ciertas cotizaciones.
Yo introduzco una verificación aritmética simple: sumar las nóminas por mes y contrastarlas con los totales del formulario. Si detecto una diferencia significativa, reviso las nóminas mensuales para localizar la partida que genera la desviación (por ejemplo una comisión mal imputada o un reembolso catalogado erróneamente).
No olvide consignar en Box 12 los códigos pertinentes para aportaciones a planes o importes especiales, y usar Box 14 para notas aclaratorias que el trabajador necesite para su declaración. Estas entradas facilitan la comprensión del documento por parte del empleado y del departamento fiscal.
Correcciones y control interno
Si, tras la emisión, se detecta un error material en una casilla, existe un formulario específico para comunicar la corrección. En la operación, es clave mantener un registro de la versión original y del motivo de la rectificación para poder justificar la modificación ante cualquier solicitud de la administración.
Mi recomendación operativa es mantener un fichero con control de versiones y un breve resumen del motivo de cada rectificación (error en el número fiscal, ajuste por horas no abonadas, etc.). Este historial reduce las consultas posteriores y sirve de prueba en caso de requerimiento.
Finalmente, archive una copia de cada W-2 junto con la documentación de soporte (resúmenes de nómina y comprobantes de pago) durante el periodo que exija la normativa aplicable; en la práctica, mantener estos archivos accesibles durante varios años ahorra tiempo en verificaciones o inspecciones.
Impacto práctico en hogar y pyme
Comprender cómo afecta un W-2 a la economía familiar o a la tesorería de una pyme es fundamental. Para el trabajador, las cifras del formulario determinan la base del impuesto sobre la renta y las cotizaciones; para la empresa, representan obligaciones informativas y un coste administrativo que conviene gestionar con antelación.
Yo he observado que los errores más costosos no provienen tanto de ajustes monetarios pequeños como de omisiones en la información identificativa o de casillas mal rellenadas que exigen correcciones formales. Estas rectificaciones consumen tiempo y, en ocasiones, generan multas administrativas.
A continuación ofrezco ejemplos numéricos sencillos que ilustran el efecto práctico sobre bolsillo familiar y carga administrativa de la pyme, usando cifras redondeadas para facilitar la comprensión.
Ejemplo hogar: trabajador con salario anual de 30.000 €
Supongamos un salario bruto anual de 30.000 €. En Box 1 se consignará el salario sujeto a impuesto sobre la renta, que suele coincidir con ese importe salvo que existan percepciones o exenciones específicas. Las retenciones a lo largo del año se reflejarán en Box 2; si, por ejemplo, se retuvieron 4.500 € en total, esa cifra aparecerá en la casilla correspondiente.
Las bases de cotización para Seguridad Social y Medicare pueden diferir del salario bruto si existen conceptos exentos o contribuciones reducidas. Por ejemplo, la base de la Seguridad Social podría ser 28.000 € y la base de Medicare 30.000 € según el tipo de percepciones incluidas o excluidas.
En la práctica, el trabajador utilizará estas cifras para completar su declaración anual: Box 1 y Box 2 son determinantes. Yo recomiendo conservar el W-2 junto a los recibos de nómina por si surgen consultas o discrepancias con las cantidades retenidas durante el año.
Ejemplo pyme: 10 empleados, control básico
Imaginemos una pyme con 10 empleados y una nómina promedio anual por empleado de 25.000 €. El volumen total de salario sería 250.000 €. Preparar 10 W-2 implica no sólo completar cifras, sino verificar identificadores fiscales, direcciones y los importes consignados en casillas especiales.
Si cada formulario requiere 15 minutos de verificación manual, el tiempo total asciende a unas 2,5 horas de trabajo dedicado exclusivamente a controles. Automatizar partes del proceso o generar listados de control trimestrales reduce la carga en enero y disminuye el riesgo de rectificaciones posteriores.
En mi experiencia, dedicar tiempo a la estandarización de plantillas de nómina y a la numeración interna de formularios reduce errores y facilita la respuesta ante solicitudes administrativas.
Consecuencias de errores: coste administrativo y sanciones
Los errores formales o la presentación fuera de plazo pueden derivar en multas administrativas. Más allá del coste directo, lo habitual es que la empresa incurra en costes indirectos: revisión contable, comunicaciones con empleados y ajustes de nómina.
Yo siempre priorizo la prevención: controles internos periódicos, conciliaciones trimestrales y un protocolo documentado para emitir correcciones. Estos hábitos reducen el impacto económico y operativo en enero, que es cuando se concentran las tareas de cierre anual.
En resumen, para hogares y pymes conviene ver el W-2 como un documento que sintetiza el año laboral y que exige una preparación ordenada para evitar fricciones posteriores.
Mini glosario
Reúno aquí los términos esenciales que aparecen en el formulario y su significado práctico, con explicaciones orientadas a que quien gestiona la nómina o quien recibe el W-2 sepa interpretar rápidamente cada entrada.
- Box 1 (Salario sujeto a impuesto): total de salarios, propinas y otras compensaciones sujetas a impuesto sobre la renta.
- Box 2 (Retención): total de impuestos sobre la renta retenidos al empleado durante el año.
- Box 3 / Box 5: bases sujetas a la Seguridad Social y a Medicare respectivamente; pueden diferir de Box 1.
- Box 4 / Box 6: importes de las retenciones de Seguridad Social y Medicare practicadas.
- Box 12: códigos para informar aportaciones a planes de pensiones, reembolsos y otros ajustes.
- Box 14: campo libre para deducciones o notas informativas de utilidad para el trabajador.
- Copy A / Copy D: Copy A va a la autoridad; Copy D la conserva el empleador para su archivo.
En mi práctica explico estos conceptos señalando cómo afectan a la declaración del trabajador y a los registros de la empresa. Entender las diferencias entre bases y retenciones evita errores de interpretación y facilita cualquier rectificación posterior.
Si necesita organizar la información, la recomendación operativa es crear una hoja de control con estas claves y cruzarla con los registros de nómina antes de emitir los formularios.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo deben entregarse y presentarse los W-2?
Los formularios deben entregarse a los empleados y presentarse ante la autoridad competente normalmente a finales de enero del año siguiente al periodo informado. Si el 31 de enero es fin de semana o festivo, el vencimiento se traslada al siguiente día hábil.
En la práctica, programo la emisión interna de los formularios en enero con una semana de antelación al vencimiento legal para permitir comprobaciones por parte de los empleados y resolver discrepancias.
Si se detecta un error tras la presentación, existen procedimientos para enviar formularios corregidos; cuanto antes se actúe, menor será la complicación administrativa.
¿Qué hacer si faltan datos del empleado al preparar el W-2?
Si falta información identificativa —por ejemplo número fiscal o dirección— no complete el formulario hasta obtenerla. Emitir un W-2 con datos incompletos suele provocar más trámites posteriores y consultas por parte de la administración.
En mi experiencia, solicite los datos faltantes con suficiente anticipación y registre cualquier comunicación que justifique demoras en la emisión. Mantener un control de versiones ayuda a documentar cambios posteriores.
Si no es posible obtener un dato concreto antes del vencimiento, documente el motivo y prepare la corrección tan pronto como se disponga de la información correcta.
¿Cómo se corrige un W-2 erróneo?
Cuando se detecta un error en un W-2 ya emitido, el procedimiento habitual es presentar el formulario específico de corrección que recoge la modificación y notificar al trabajador la versión corregida. El proceso varía según la naturaleza del error (cantidad, identificación o casillas especiales).
Yo recomiendo conservar la copia original y documentar la razón de la corrección; ese historial facilita responder a cualquier requerimiento posterior. Además, valide si la corrección afecta a obligaciones estatales o locales adicionales.
Actuar con rapidez baja la probabilidad de sanciones y reduce el tiempo necesario para conciliar las cuentas fiscales.
¿Se puede presentar el W-2 en formato electrónico?
Sí, existe la opción de presentación electrónica y, de hecho, para volúmenes grandes suele ser obligatoria. En la práctica, si una entidad supera un umbral de formularios al año, la presentación electrónica es la vía establecida.
Para pymes, la presentación electrónica simplifica la gestión y evita errores de escaneo o de formato impresos que son frecuentemente motivo de incidencias.
Si opta por la presentación electrónica, verifique que los ficheros cumplan el esquema requerido por la autoridad y conserve una copia cifrada del envío como comprobante.
¿Qué información estatal o local debe incluirse?
El formulario dispone de espacios para consignar hasta dos jurisdicciones estatales o locales: código, base y retención por cada una. Si un trabajador trabajó en más de dos jurisdicciones, será necesario emitir documentación adicional para reflejar todas las partidas.
Mi método operativo es revisar los historiales de presencia y las nóminas por ubicación antes de consolidar estas casillas, porque su correcta cumplimentación afecta a obligaciones fiscales específicas de cada territorio.
Registrar y archivar la documentación soporte por jurisdicción simplifica la respuesta ante requerimientos y ayuda a evitar sanciones por omisiones.
Nota final: el contenido anterior resume procedimientos y conceptos prácticos vinculados al W-2. Está pensado para facilitar la preparación y la revisión; la aplicación concreta puede variar según la normativa vigente y las particularidades de cada empresa o trabajador.






