Receta: Pollo al horno con verduras y glaseado balsámico

Cena completa y sabrosa en una sola bandeja: pollo tierno, boniato y coles de Bruselas con un glaseado balsámico que marca la diferencia. Fácil, nutritiva y lista en 45 minutos.

Esta receta de pollo al horno con boniato, coles de Bruselas y glaseado balsámico es una cena de una sola bandeja que preparo cuando quiero un plato completo, sabroso y sin complicaciones. Combina proteínas, verduras y un toque dulce‑ácido que funciona en cualquier temporada.

Tiempo, raciones y ajuste práctico

Planifico las cenas teniendo en cuenta los tiempos reales: 15 minutos para cortar y mezclar, 15 minutos de horneado inicial para que las verduras empiecen a dorarse, y otros 17–20 minutos con el pollo para que todo termine al mismo tiempo. Si vas justo de tiempo, corta los ingredientes un poco más pequeños para acelerar la cocción; si prefieres texturas más suaves, aumenta cinco minutos adicionales.

Las cantidades están pensadas para 4 raciones; ajusto la receta proporcionalmente cuando cocino para dos o para invitados. Para 2 personas reduzco todo a la mitad y uso una bandeja más pequeña para evitar que las piezas queden demasiado separadas y se resequen.

En cuanto a temperatura, yo uso horno convencional a 200 ºC. Si tu horno es de convección, reduce 10–15 ºC y vigila el dorado: la convección cocina más rápido y favorece un acabado más crujiente.

Ingredientes

Lista principal

A continuación encontrarás las cantidades convertidas a medidas europeas y una breve explicación de cada ingrediente para obtener el mejor resultado.

  • 570 g de boniatos, pelados y cortados en cubos de 2 cm
  • 450 g de coles de Bruselas, puntas recortadas y partidas por la mitad
  • 30 ml de aceite de oliva (2 cucharadas)
  • 5 lonchas de bacon, picadas
  • 680 g de pechuga de pollo sin piel ni hueso, cortada en dados de 3 cm
  • 1/2 cebolla roja mediana, en trozos
  • 3 dientes de ajo, picados
  • 1 cucharada de romero fresco picado
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado (opcional)
  • 3 cucharadas de glaseado balsámico (comprado o casero)
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto

Uso boniatos por su dulzor natural, que contrasta con el amargor ligero de las coles de Bruselas y la intensidad del glaseado balsámico. El bacon aporta grasa y sabor umami que ayuda a dorar las verduras; puedes sustituirlo por panceta o prescindir si buscas una opción más ligera.

Para el pollo, procura trocear las piezas de forma uniforme: piezas similares garantizan una cocción homogénea y evitan extremos donde unas partes quedan secas y otras crudas. Si prefieres muslo de pollo, el tiempo de cocción puede reducirse ligeramente y la carne quedará más jugosa.

Elaboración paso a paso

Preparación inicial

Precalienta el horno a 200 ºC. Coloca una bandeja de tamaño medio‑grande con borde y pulveriza con spray antiadherente o unta ligeramente con aceite. El borde ayuda a concentrar los jugos y facilita mover la bandeja al sacar del horno.

Dispón el boniato y las coles en la bandeja; añade el aceite de oliva y mezcla con las manos o con una cuchara para que queden bien impregnados. Condimenta con sal y pimienta, pero con moderación: el bacon añadirá salinidad durante el horneado.

Reparte el bacon picado por encima de las verduras para que su grasa comience a fundirse y a aromatizar al dorarse. Introduce la bandeja en el horno y hornea 15 minutos para que las verduras empiecen a ablandarse y obtener un primer dorado.

Incorporación del pollo y cocción final

Saca la bandeja con cuidado y añade el pollo troceado, la cebolla, el ajo y el romero. Salpimenta al gusto y mezcla para que el pollo y las verduras queden repartidos en una sola capa. Evita superponer los trozos de pollo: el contacto directo con la bandeja permite un sellado correcto.

Vuelve a introducir la bandeja en el horno y hornea otros 17–20 minutos, o hasta que la temperatura interna del pollo alcance 74 ºC y los jugos salgan claros. Si no dispones de termómetro, corta una pieza gruesa: debe estar completamente blanca en el centro.

Al terminar, retira del horno y deja reposar un par de minutos. Justo antes de servir, rocía o pincela con 3 cucharadas de glaseado balsámico y espolvorea el perejil fresco. El glaseado aporta brillo y un contraste dulce que eleva el plato.

Notas, variantes y conservación

Consejos de experta para resultados consistentes

Para un horneado uniforme, corta verduras y pollo en tamaños parejos. Esto es clave para que todo termine al mismo tiempo sin piezas quemadas o crudas. Lo repito siempre: uniformidad en el corte = cocción más fiable.

Si buscas menos trabajo, compra boniato ya cortado y coles limpias; si prefieres control total, corta tú mismo y guarda las sobras de verduras en un recipiente hermético hasta dos días en frío.

Si prescindes del bacon, añade una cucharadita de aceite de oliva extra y media cucharadita de pimentón dulce para aportar profundidad. Para una versión más ligera, sustituye bacon por champiñones laminados que doran bien y aportan textura.

Glaseado balsámico casero y alternativas

Para preparar el glaseado en casa: en un cazo pequeño mezcla 120 ml de vinagre balsámico con 1 cucharada de miel. Lleva a ebullición y reduce a fuego medio‑bajo hasta que quede espeso (unos 10–13 minutos) y reduzca a aproximadamente 3 cucharadas. Deja enfriar: espesa al bajar la temperatura.

Si prefieres evitar azúcares añadidos, usa reducción de balsámico sola o mezcla con un chorrito de sirope de dátiles para un dulzor más natural. Ten en cuenta que cada alternativa cambia ligeramente la acidez y la textura del acabado.

Conservación: guarda las sobras en un recipiente hermético en el frigorífico hasta 3 días. Recalienta en el horno o en una sartén para recuperar el dorado; evita microondas si quieres mantener textura crujiente en el bacon y las verduras.

Información nutricional

Incluyo aquí la tabla nutricional por ración tal y como aparece en la receta base. Estos valores son estimados y útiles para orientarte sobre la densidad calórica y la distribución de macronutrientes del plato.

Concepto Por ración
Calorías 576 kcal
Grasas 22 g (Saturadas 5 g)
Colesterol 127 mg
Sodio 488 mg
Potasio 1656 mg
Hidratos de carbono 47 g (Fibra 9 g, Azúcares 11 g)
Proteínas 40 g
Vitamina A 21175 IU (424% VD)
Vitamina C 107.2 mg (130% VD)
Calcio 112 mg
Hierro 3.4 mg

El plato combina una buena proporción de proteínas y fibra, gracias al pollo y a las verduras. El contenido en grasa procede principalmente del bacon y del aceite de oliva; si reduces o eliminas el bacon, las grasas totales bajarán de forma notable. La densidad de vitamina A y C es alta por la presencia de boniato y coles, lo que convierte la receta en una opción nutritiva para una cena equilibrada.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar muslo de pollo en lugar de pechuga?

Sí. El muslo aporta más jugosidad y sabor; reduce ligeramente el tiempo de cocción o vigila que no se deshaga si lo cortas muy pequeño. En mi experiencia, el muslo tiende a quedar más tierno y perdona mejor errores de tiempo.

Si utilizas muslo con piel, colócalo con la piel hacia arriba para obtener una capa más crujiente. Ajusta la sal si usas bacon curado para no excederte con la salinidad.

Comprueba la cocción con un termómetro: 74 ºC en el interior garantiza seguridad y jugosidad.

¿Cómo consigo coles de Bruselas crujientes?

El truco es secarlas bien tras lavarlas y no amontonarlas en la bandeja. El espacio permite que el aire caliente circule y las dore. Un golpe de convección o un último minuto en función gratinar ayuda a mejorar el acabado.

Evita añadir demasiada sal antes de hornear si buscas un exterior más dorado: la sal extra puede extraer humedad y dificultar el tostado uniforme.

Si quieres más crocancia, remueve hacia el final del horneado para exponer nuevas superficies al calor directo.

¿Puedo preparar la receta con antelación?

Puedes cortar los ingredientes y guardarlos en recipientes separados la víspera. Monta y hornea en el momento para obtener el mejor resultado. El glaseado se puede hacer con anterioridad y conservar en frío hasta tres días.

Si ensamblas todo con antelación y lo refrigeras ya en la bandeja, permite que la bandeja alcance temperatura ambiente antes de hornear, o añade 5–7 minutos extra de cocción.

Evita congelar el plato ya cocinado si buscas textura crujiente; conviene congelar solo las sobras si no te importa una textura más blanda tras la descongelación.

¿Qué alternativas al glaseado balsámico me recomiendas?

Una reducción de vinagre de manzana con un toque de miel funciona bien. Otra opción es una mezcla ligera de soja y miel para un perfil más salado‑dulce. En cualquiera de los casos, añade el glaseado al final para mantener su brillo y sabor concentrado.

Personalmente prefiero el balsámico por su equilibrio entre ácido y dulce; aporta complejidad sin enmascarar los sabores principales del pollo y las verduras.

Experimenta con pequeñas cantidades hasta encontrar el punto que más te guste.

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Lucia Gomez

Lucía Gomez es cocinera doméstica avanzada y redactora gastronómica centrada en cocina accesible: rápidas, saludables, repostería y batch cooking. Su metodología prioriza ingredientes asequibles, técnicas replicables y tiempos verificados en cocina real. Cada receta incluye lista de ingredientes clara, pasos numerados, variantes por alergias o preferencias y consejos de presentación sin artificios. Lucía dirige la línea editorial de fichas “smart” con tarjeta de información (porciones, tiempos, conservación) y tablas de nutrición aproximada. Apuesta por la recuperación de recetas tradicionales con enfoques modernos (airfryer, olla lenta) y por minimizar desperdicio con reaprovechamientos. Su comunidad valora su tono cercano, los resultados consistentes y su obsesión por testear medidas y horneados para evitar errores comunes.

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