El Festival del Queso en Londres transforma Chapel Market, en el borough de Islington, en un recorrido intenso de sabores artesanos durante dos domingos consecutivos: 24 de septiembre y 1 de octubre de 2025. Es una celebración local que combina puestos callejeros, talleres y música en vivo, pensada tanto para quienes buscan probar rarezas lácteas como para quienes disfrutan de la gastronomía callejera bien ejecutada.
Cuándo ir (clima y precios)
Clima y qué llevar
A finales de septiembre y comienzos de octubre en Londres el tiempo suele ser fresco y variable. En la práctica conviene preparar capas: una chaqueta ligera, una prenda impermeable y pañuelo o bufanda para las rachas de viento.
El día puede alternar sol y lluvia en pocas horas; por eso yo siempre llevo un paraguas plegable y calzado que aguante calles empedradas o tramos húmedos. Si sufres mucho el frío, añade un forro térmico ligero en la mochila.
El festival se celebra al aire libre en Chapel Market, así que el confort depende más de la ropa que lleves que de la infraestructura. Recomiendo optar por tejidos transpirables debajo de la chaqueta para poder comer sin sentirte cargado.
Precios y coste de las actividades
La entrada al festival es gratuita, pero muchas demostraciones y catas tienen coste. En el programa original las degustaciones y talleres fluctuaban desde aportaciones voluntarias hasta 14 dólares por plaza. Anticipa un gasto por demo si quieres asistir a talleres concretos.
Algunos incentivos se entregan por orden de llegada: las primeras 50 personas en acceder recibían una botella de “pure milk vodka” de Black Cow. Si te interesa ese tipo de promoción, llegar temprano es la única garantía.
Mi consejo práctico: haz una selección previa de las actividades que te interesan y reserva en cuanto sea posible. Aunque muchas paradas funcionan por orden de compra, los workshops más demandados suelen completar plazas rápido.
Itinerario por días
Día 1: descubrimiento y primeras degustaciones
Empieza la mañana paseando por Chapel Market, dejando que los puestos te guíen. Dedica la primera hora a probar pequeños bocados para calibrar estilos: quesos cremosos, fundidos y propuestas callejeras.
Recomiendo marcar los puestos estrella que quieras repetir. Por ejemplo, busca las preparaciones de Mac to the Future para probar su macaroni cinco quesos con aderezos como aceite de trufa o panceta.
Intercala la cata con una parada en puestos de bebidas: hay combinaciones con sidra artesanal y cócteles inspirados en lácteos. Yo priorizo una cata breve con productor local para entender orígenes y curaciones.
Día 2: talleres y platos más elaborados
Reserva la mañana para talleres. En ediciones previas se ofrecían talleres prácticos —como talleres de elaboración de tablas o fondue rápida impartidos por profesionales locales— que duran poco pero aportan trucos útiles.
La tarde es perfecta para platos más contundentes: busca raclette en manos de food trucks como Raclette Brothers, que sirven patatas, encurtidos y prosciutto bajo una capa de queso fundido.
Termina el día en una parada tranquila para comparar compras y planificar souvenirs. Ten en cuenta la normativa aduanera si piensas llevar alimentos en avión y evita compras voluminosas para el regreso.
Barrios y zonas
Chapel Market y el área inmediata
Chapel Market, en Islington, es el eje del festival: las calles se cierran para peatones y los puestos se alinean donde antes hubo una tradición láctea local. El ambiente es de barrio, con puestos artesanos y comercios independientes.
La propuesta es eminentemente local: queseros y puestos de street food de Londres y alrededores, además de iniciativas como talleres para montar tablas de queso o preparar fondue rápida.
Mi recomendación es explorar también las calles laterales: encontrarás bares y tiendas especializadas que complementan la experiencia y ofrecen espacios sentados donde probar con calma.
Dónde quedarse y qué explorar alrededor
Islington ofrece opciones de alojamiento para distintos presupuestos y una buena conexión con el centro. Suele ser cómodo alojarse en las inmediaciones para volver al hotel a dejar compras y descansar entre paseos.
Además del festival, la zona cuenta con cafeterías y mercados tradicionales donde ampliar la experiencia gastronómica. Yo suelo planear una ruta a pie que combine mercados, panaderías artesanas y un pub para cerrar el día.
Si te gusta la escena musical o de bares, dedícale una noche a descubrir locales en las calles cercanas: muchos conservan la esencia del barrio y sirven tapas o platos para acompañar los quesos.
Presupuesto orientativo
Gastos básicos por persona
El festival permite ajustar el gasto: asistencia gratuita, degustaciones de pago y compras puntuales. Para orientarte, considero tres perfiles: económico, estándar y generoso.
Perfil económico: presupuesto limitado a pequeñas degustaciones y compartir platos en puestos callejeros. Calcula en torno a 20–40 € para el día si controlas las porciones y evitas talleres de pago.
Perfil estándar: incluye varias degustaciones, un taller y una compra para llevar. Un rango razonable es 50–90 € por persona, dependiendo de cuántas muestras y si compras productos de charcutería o quesos para llevar.
Gastos superiores y compras
Perfil generoso: para quienes disfrutan de varios platos, catas guiadas y botellas pequeñas o souvenirs, las cifras pueden subir a 100–160 € el día. Estos presupuestos incluyen talleres con coste y compras de productos artesanos.
Ten en cuenta que algunos talleres piden donación o tarifa fija (en el programa anterior hasta 14 USD), y que promociones como la botella de Black Cow para los primeros asistentes no garantizan un gasto menor.
Mi consejo: fija un tope antes de entrar al festival y prioriza experiencias que no puedas replicar en casa, como platos callejeros específicos o catas con productores locales.
Transporte local y seguridad básica
Cómo llegar y moverse
El festival se organiza en una zona cerrada al tráfico, pensada para peatones. En general conviene utilizar transporte público y caminar entre puestos, ya que el espacio es compacto y la movilidad en coche resulta incómoda.
Si dependes de transporte público, planifica horarios de llegada y salida para evitar las horas punta. Yo prefiero entrar temprano para aprovechar las degustaciones y salir antes del cierre para evitar aglomeraciones.
Lleva una tarjeta de transporte cargada o la aplicación pertinente para pagar sin efectivo y ahorrar tiempo en colas. Un trayecto corto en ciudad suele ser más rápido que buscar aparcamiento.
Seguridad, salud y consideraciones alimentarias
En eventos gastronómicos al aire libre conviene vigilar la conservación de alimentos si compras para llevar. Evita productos que requieran refrigeración prolongada si no tienes cómo transportarlos adecuadamente.
Si tienes alergias o intolerancias, pregúntalo en los puestos: los quesos y platos callejeros a menudo contienen gluten, frutos secos o carnes curadas. Yo siempre pregunto por los ingredientes antes de probar para evitar sorpresas.
Para seguridad personal y del grupo, guarda los objetos de valor y evita dejar bolsas sin supervisión. En caso de multitud, identifica puntos de referencia y acuerda un lugar de encuentro con tu grupo.
Mini-checklist
Qué llevar imprescindible
Cartera con medios de pago, identificación y algo de efectivo para puestos que no acepten tarjeta. Yo llevo siempre una pequeña cantidad en efectivo por seguridad.
Botella de agua reutilizable; comer intensamente con queso puede deshidratar. Muchos puestos ofrecen bebidas, pero tener agua evita esperas y precios elevados.
Paraguas plegable o chubasquero ligero, calzado cómodo y una bolsa pequeña para compras. Si planeas llevar quesos, una nevera portátil blanda ayuda a conservarlos por unas horas.
Extras útiles
Servilletas y cubiertos reutilizables, especialmente si prefieres evitar desechables. Un cuchillo de bolsillo puede ser práctico para degustaciones, siempre dentro de la normativa de transporte y con precaución.
Pequeño refrigerio o tentempié si vas con niños o personas con necesidades alimentarias específicas. Aunque hay muchas opciones callejeras, es útil tener algo controlado.
Una lista previa de puestos y talleres que te interesan; yo la guardo en el teléfono para optimizar el tiempo y evitar decisiones impulsivas en colas largas.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Es necesaria reserva para entrar al festival?
No, la asistencia al festival es gratuita y no requiere reserva. Sin embargo, muchas actividades concretas, como talleres y catas, sí pueden tener plazas limitadas y coste adicional.
Mi recomendación es reservar o apuntarte a las demostraciones que te interesen en cuanto se anuncien. Los talleres prácticos suelen llenarse rápido y algunos piden aportación económica.
Si llegas sin reserva, explora las ofertas libres: puestos de street food, muestras y pequeñas catas suelen atender por orden de llegada.
¿Se puede comprar queso para llevar y volarlo a casa?
Puedes comprar quesos para llevar, pero conviene informarte sobre la normativa aduanera del país de destino. Algunos quesos frescos o no pasteurizados pueden tener restricciones al cruzar fronteras.
Yo evito compras voluminosas si regreso en avión; opto por productos curados y bien empaquetados o por comprar solo lo que consumiré durante el viaje.
Si quieres llevar productos lácteos, pregunta al vendedor sobre conservación y embalaje para el transporte. Una bolsa isotérmica y hielo seco (si está permitido) ayudan a mantener la cadena fría durante el traslado.
¿Hay opciones sin lácteos o alternativas para intolerantes?
El foco del festival son los quesos y derivados, pero muchos puestos ofrecen alternativas o platos acompañantes que no contienen lácteos. Consulta siempre los ingredientes en cada parada.
En mi experiencia varios vendedores son conscientes de alergias y adaptan preparaciones al momento, aunque no siempre es posible sustituir el ingrediente estrella.
Si la intolerancia es severa, prioriza tapas y puestos que cocinen fuera del contacto directo con productos lácteos o sitúate en zonas con opciones veganas en los alrededores.
¿Qué horarios conviene respetar para aprovechar mejor el festival?
Entrar temprano es la mejor estrategia: hay menos colas y más muestras disponibles. Además, las primeras horas suelen ofrecer promociones puntuales para los primeros asistentes.
Si prefieres un ambiente más nocturno y animado, la tarde ofrece platos más elaborados y una atmósfera de mercado con música. Yo planifico dos bloques: mañana para catas y tarde para comidas y ambiente.
En cualquier caso, revisa el programa del día y llega con margen para encontrar sitio y no perder talleres programados.
¿Hay actividades para familias o niños?
El festival es apto para familias: el ambiente de mercado, las demostraciones y los puestos callejeros suelen resultar atractivos para niños. Consulta las actividades programadas para ver si hay talleres específicos para menores.
Mi consejo para acudir con niños es llevar snacks conocidos y un plan de descansos: algunas demostraciones requieren atención y es mejor optar por degustaciones cortas y compartidas.
Por seguridad, vigila que los niños no se acerquen a zonas de preparación caliente, como raclette o fondos de fritura; muchos puestos tienen delimitaciones para evitar incidentes.







